Mereces más palabras de las que te dediqué en su día, sólo porque has bloqueado mi capacidad de juntarlas con cierta gracia, así que tendré que tirar del arte de otros.
Decía un cantautor que en un momento concreto recordó tiempos pasados en los que tuvo mejor suerte. Añadía que no se atrevía a hablar, pero que reconocía los ojos de la hermosa persona que le había hecho temblar tiempo atrás. Había pasado tiempo desde sus primeros errores y ahora, esos ojos evocaban los besos en los portales y el cogerse de la mano. Al ver de nuevo ese rostro, nuestro cantautor decía sentir que esa llama seguía ardiendo y se armaba de valor pensando que si no hablaba con la persona que tenía delante antes de bajarse del tren, lo lamentaría: lamentaría no haberle recordado que fueron eternos antes de rendirse.
De un modo parecido, quisiera hablarte, oirte, mirarte sin miedo y sin que me temblara la voz. Sin embargo tu rechazo me ha robado las palabras y sólo se me ocurren banalidades y tonterías para que me dirijas dos palabras.
Es Navidad ya y yo sigo sin tener valor. Y parece que va para largo. Pensaba que me haría una coraza de piedra tan dura que no notaría los pinchazos de tu indiferencia y, sin embargo, yo misma no tengo fuerza para construirla. Mis palabras han perdido toda la poesía. Aun así, después de estar encerradas, y salen a buscar tus oídos para que sepas que siento haberme rendido yo primera y no haber podido ser eterna. Siento girar la cabeza cuando te acercas y perder los nervios cuando te alejas. Y odio que vengan pensamientos bellos para tí que nunca querrás saber y odio también que tus heridas hayan cicatrizado y que yo no me haya curado de este mal. Lamento vivir entre dos páginas: la que está abarrotada y la que se esfuerza por llenarse a toda velocidad. Pero sobre todo lamento tener que escribir porque me tiembla la voz.
Tal vez hoy sea el día adecuado para recordarte y dedicarte un pensamiento optimista y bonito porque al igual que mereces estas palabras por ser tú quien me las quitó, mereces que piense en ti sin esconderme de ello por no haberte marchado nunca del todo.
Saturday, December 19, 2009
Monday, October 19, 2009
Debió ser la nieve del cruel invierno o tu bufanda o esos abrazos interminables, lo que hizo que aquel invierno me temblara el corazón. Aquél invierno temblé de frío y te hice temblar a ti, que parecías tan duro, con tus barreras infranqueables. Tú siempre pendiente de dos, siempre tan cerca... Tú siempre tan perfecto y tan orgulloso de abrazarme por la calle. Me bailaste todas las noches de invierno y lo habrías hecho también las de verano si no te hubiera herido. Y en todas nuestras fotos ahora se me clava tu sonrisa perfecta, sincera, inocente, y duele tanto que apenas me queda piel sin cicatrices. Es un dolor que siempre tiene algo dulce, como tú: que siempre creaste en mí ese sentimiento de amor-odio por el que me he movido desde entonces.
No busco volver a tu invierno, ni a la nieve, ni a tu bufanda ni a tus abrazos aunque, a veces lo sueñe. Sólo busco olvidarte una vez más hasta el próximo cruce de miradas, que me cae como un cubo de hielo por la espalda que insensibiliza mis otras cicatrices con la dulzura que sólo tú podrías tener.
No busco volver a tu invierno, ni a la nieve, ni a tu bufanda ni a tus abrazos aunque, a veces lo sueñe. Sólo busco olvidarte una vez más hasta el próximo cruce de miradas, que me cae como un cubo de hielo por la espalda que insensibiliza mis otras cicatrices con la dulzura que sólo tú podrías tener.
Monday, August 10, 2009
duermes
Me despierta el dolor en el brazo izquierdo. Te has dormido encima de él. Para no despertarte me aparto un poco con mucho cuidado. Me doy cuenta de que tu respiración es lenta y estás muy relajado. Sonrío; te sonrío aunque no me veas.
Mientras te acaricio el pelo me doy cuenta de que tu respiración me calma. Así que vuelvo a pegarme a ti y te abrazo. ¡Se te ve tan tranquilo! Y aunque no pueda dormirme más porque no sé tenerte al lado sin ponerme nerviosa, apoyo la cabeza en tu espalda y sigo tu respiración y me relajo yo también.
Escuchar tu respiración no es lo primero que yo habría imaginado contigo pero, sin embargo, ahora es lo que me hace sonreír. Mientras observo como se te pone la piel de gallina al mismo tiempo que te acaricio la espalda, parece que sale del rincón donde se escondía, mi sonrisa más sincera y vuelve conmigo después de tanto tiempo temiendo salir. Y es en ese momento que te abrazo un poco más fuerte y tú, desde el sueño en el que te encuentras buscas mi mano para asegurarte de que estoy allí; y claro que estoy...
Saber que me buscabas la mano en sueños despierta el brillo de mis ojos que se había marchado después del último golpe. Y ahora, al ver que la sonrisa ha vuelto a mi, esas dos estrellitas salen de debajo de la cama y suben por las sábanas hasta llegar a mis ojos.
Y mientrastanto tú, ajeno a todo me coges la mano y... duermes.
Mientras te acaricio el pelo me doy cuenta de que tu respiración me calma. Así que vuelvo a pegarme a ti y te abrazo. ¡Se te ve tan tranquilo! Y aunque no pueda dormirme más porque no sé tenerte al lado sin ponerme nerviosa, apoyo la cabeza en tu espalda y sigo tu respiración y me relajo yo también.
Escuchar tu respiración no es lo primero que yo habría imaginado contigo pero, sin embargo, ahora es lo que me hace sonreír. Mientras observo como se te pone la piel de gallina al mismo tiempo que te acaricio la espalda, parece que sale del rincón donde se escondía, mi sonrisa más sincera y vuelve conmigo después de tanto tiempo temiendo salir. Y es en ese momento que te abrazo un poco más fuerte y tú, desde el sueño en el que te encuentras buscas mi mano para asegurarte de que estoy allí; y claro que estoy...
Saber que me buscabas la mano en sueños despierta el brillo de mis ojos que se había marchado después del último golpe. Y ahora, al ver que la sonrisa ha vuelto a mi, esas dos estrellitas salen de debajo de la cama y suben por las sábanas hasta llegar a mis ojos.
Y mientrastanto tú, ajeno a todo me coges la mano y... duermes.
Thursday, July 09, 2009
Como si fuese de cera
Me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás; vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta las líneas rectas. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido. Parado frente al mar mientras el mundo gira.
y antes de hacer la maleta
y pasar la vida entre andenes
deja entrar a los ratones
para tener quien le espere
y antes de hacer la maleta
y pasar la vida entre andenes
deja entrar a los ratones
para tener quien le espere
Tuesday, May 26, 2009
quan tot mor
Quan tot mor, el món es queda en blanc i negre durant uns dies i res no té sentit. El record ho torna tot gris i la vida va més lenta.
Se'l va estimar tard i sempre amb aquella recança, però se'l va estimar. Quan ell ja no volia res, ella va deixar-li el cor darrere la porta, perquè quan l'obrís se'l quedés per a ell. Però no la va obrir. Mentrestant ella cada dia hi deixava una nota i esperava que ell tremolés en llegir-les totes. Però no les va llegir.
Ella havia tret el cor de la seva capsa per primer cop en molt de temps, i allà a terra, sense cap mena de protecció, es va embrutar fins al punt de quedar negre. Amb el cap ben cot i conscient que havia arribat tard, va recollir cada bocí d'ella mateixa que havia anat deixant cada dia a la porta d'ell.
I així, els dos engranatges que giraven en ritmes diferents van allunyar-se fins al punt de no inteferir mai més l'un en l'altre.
A poc a poc, els núvols marxen i el color torna a impregnar el món, que ara ja és menys lleig i la vida torna al ritme normal, el de sempre, i el cor, amb unes quantes cicatrius més i encara convalescent, torna dins la capseta i espera que arribi l'ocasió per tornar a veure la llum del sol.
Se'l va estimar tard i sempre amb aquella recança, però se'l va estimar. Quan ell ja no volia res, ella va deixar-li el cor darrere la porta, perquè quan l'obrís se'l quedés per a ell. Però no la va obrir. Mentrestant ella cada dia hi deixava una nota i esperava que ell tremolés en llegir-les totes. Però no les va llegir.
Ella havia tret el cor de la seva capsa per primer cop en molt de temps, i allà a terra, sense cap mena de protecció, es va embrutar fins al punt de quedar negre. Amb el cap ben cot i conscient que havia arribat tard, va recollir cada bocí d'ella mateixa que havia anat deixant cada dia a la porta d'ell.
I així, els dos engranatges que giraven en ritmes diferents van allunyar-se fins al punt de no inteferir mai més l'un en l'altre.
A poc a poc, els núvols marxen i el color torna a impregnar el món, que ara ja és menys lleig i la vida torna al ritme normal, el de sempre, i el cor, amb unes quantes cicatrius més i encara convalescent, torna dins la capseta i espera que arribi l'ocasió per tornar a veure la llum del sol.
Sunday, April 26, 2009
Tot queda enrere quan avanço. Només m'enduc allò que és estrictament necessari i els records i la nostàlgia es queden a casa mentre surto a fer un volt. A mesura que passen els dies, tot es dilueix més entre la rutina i el dia a dia, sempre tan esgotadors.
Però quan arriben noves ventades, sembla que retocedeixo per buscar els records que volia eliminar i els assaboreixo fins que en quedo tipa. I quan ja en tinc prou els espolso com si fossin molles de pa a les estovalles i després els escombro.
De tant en tant passen coses que més endavant formaran part d'aquells records que es volen oblidar però que es recorden de tant en tant perquè tenen aquell punt màgic de ser prohibits i inesborrables. I tot plegat és una contradicció que balla fent burla constantment i quan acabo d'escombrar totes les molles, procuro desar-les per no perdre cap moment i mantenir pur el record ara que encara hi tinc dret.
La brossa s'omplirà més endavant, quan m'hagi d'amagar dels records i ja no pugui assaborir-los de la mateixa manera. Arribarà el moment que no m'hauré d'espolsar els bocins dels records que no he estat capaç de digerir perquè simplement desapareixeran diluïts pel dia a dia i es quedaran pel meu voltant fins que deixi de notar que hi són.
Mentrestant, només cal seguir el ritme que marca la rutina i deixar-se portar pels dies i pensar nmés en l'acció següent, sense mirar més endavant ni retrocedir ni un centímetre.
Però quan arriben noves ventades, sembla que retocedeixo per buscar els records que volia eliminar i els assaboreixo fins que en quedo tipa. I quan ja en tinc prou els espolso com si fossin molles de pa a les estovalles i després els escombro.
De tant en tant passen coses que més endavant formaran part d'aquells records que es volen oblidar però que es recorden de tant en tant perquè tenen aquell punt màgic de ser prohibits i inesborrables. I tot plegat és una contradicció que balla fent burla constantment i quan acabo d'escombrar totes les molles, procuro desar-les per no perdre cap moment i mantenir pur el record ara que encara hi tinc dret.
La brossa s'omplirà més endavant, quan m'hagi d'amagar dels records i ja no pugui assaborir-los de la mateixa manera. Arribarà el moment que no m'hauré d'espolsar els bocins dels records que no he estat capaç de digerir perquè simplement desapareixeran diluïts pel dia a dia i es quedaran pel meu voltant fins que deixi de notar que hi són.
Mentrestant, només cal seguir el ritme que marca la rutina i deixar-se portar pels dies i pensar nmés en l'acció següent, sense mirar més endavant ni retrocedir ni un centímetre.
Thursday, April 16, 2009
Entre tempestades ajenas llegó tu nombre en una danza del viento. Hiciste aparecer el sol en mitad de la noche helada. Ante los sueños de otros desafiaste a la suerte acercándote a lo prohibido mientras la luna se escondía para no molestar, y hasta los árboles se quedaron fascinados contigo.
De un día entero hacías un segundo, y de un fin de semana hiciste un suspiro. Hasta el tiempo corría para no vernos. Nos cayeron chaparrones y alguna que otra lágrima. Volvíamos a casa empapados después de desafiar al tiempo, al clima y a la suerte. Y sin escuchar a nadie seguimos corriendo a tanta velocidad que empezó a faltarnos el aire.
El deseo pudo con todo y a pesar de estar ahogándonos seguimos corriendo y bailando, gritándole al mundo cuánto nos amábamos y lo poco que nos importaban las dificultades. ¡Y qué carreras nos pegábamos! Le sacábamos la lengua a todo el que no creía en nosotros.
Las canciones sonaban al verte sonreír, los besos acallaban el miedo y el vértigo. Las caricias mataban cualquier duda y tus ojos... Tus ojos mantenían vivo mi mundo y tu mirada era la calma y el reposo después de un día de perros. Cuando se abrían por primera vez al despertar y me miraban, eran el presagio de un buen día.
De un día entero hacías un segundo, y de un fin de semana hiciste un suspiro. Hasta el tiempo corría para no vernos. Nos cayeron chaparrones y alguna que otra lágrima. Volvíamos a casa empapados después de desafiar al tiempo, al clima y a la suerte. Y sin escuchar a nadie seguimos corriendo a tanta velocidad que empezó a faltarnos el aire.
El deseo pudo con todo y a pesar de estar ahogándonos seguimos corriendo y bailando, gritándole al mundo cuánto nos amábamos y lo poco que nos importaban las dificultades. ¡Y qué carreras nos pegábamos! Le sacábamos la lengua a todo el que no creía en nosotros.
Las canciones sonaban al verte sonreír, los besos acallaban el miedo y el vértigo. Las caricias mataban cualquier duda y tus ojos... Tus ojos mantenían vivo mi mundo y tu mirada era la calma y el reposo después de un día de perros. Cuando se abrían por primera vez al despertar y me miraban, eran el presagio de un buen día.
Y cada día, tu nombre me lo bailaba el viento haciendo que bailara yo también. Yo, la bailarina frustrada bailé cada día a tu son.
Wednesday, April 08, 2009
QUIQUE GONZALEZ - DE HABERLO SABIDO
De haberlo sabidono hubiera dado todo en un principio
no hubiera sido la noche en tu espalda
ni congelándote de frío.
De haberlo sabido
me hubiera ido sin decirte nada
no hubiera sido tan duro contigo
no hubiera habido corazón en la garganta
Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez
peor que el olvido
fue volverte a ver
Me sobran Motivos
pero me faltas tú sobre la cama
y ahora que las calles están llenas de bandidos
cuando necesito de tu madrugada
cuando ya te has ido
cuando me parte en dos de una tajada
no hubiera dudado en quedarme contigo
de haber sabido que no me esperabas
Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez
peor que el olvido fue volverte a ver
Monday, March 09, 2009
No quería sino recordarte que me brillan los ojos al aparecer tú por la puerta y que la sonrisa más sincera sale al tenerte cerca. No quería sino decirte que en estos tiempos tan difíciles te siento más mío que a mi misma y más ajeno que la galaxia más lejana. Tan sólo quería que supieras que no hay baile sin tus pies, ni beso sin tus labios, ni cama sin tu cuerpo; y que no hay luna si te marchas, porque tú la llevas dentro.
No quisiera nada más que verte sonreír al leer estas palabras y que hacerte brillar con un solo beso. Pero en tan mal momento llega todo, que derrumba nuestro imperio una y otra vez; y tú y yo no paramos de recontruir lo que las olas se llevan. Yo, desde lejos, espero a que baje la marea para recoger las ruinas de nuestros sueños y guardarlas a buen recaudo para cuando quieras recuperar las caricias de la noche, las sorpresas y los besos que me regalaste cuando el mar estaba tranquilo.
Yo sólo deseo que no me hieras con tu coraza de pinchos y que no te asustes de alguien que te abraza por las noches sabiendo que vistes de dolor para que nadie te pinche el alma.
No quisiera nada más que verte sonreír al leer estas palabras y que hacerte brillar con un solo beso. Pero en tan mal momento llega todo, que derrumba nuestro imperio una y otra vez; y tú y yo no paramos de recontruir lo que las olas se llevan. Yo, desde lejos, espero a que baje la marea para recoger las ruinas de nuestros sueños y guardarlas a buen recaudo para cuando quieras recuperar las caricias de la noche, las sorpresas y los besos que me regalaste cuando el mar estaba tranquilo.
Yo sólo deseo que no me hieras con tu coraza de pinchos y que no te asustes de alguien que te abraza por las noches sabiendo que vistes de dolor para que nadie te pinche el alma.
Subscribe to:
Comments (Atom)
