Monday, March 09, 2009

No quería sino recordarte que me brillan los ojos al aparecer tú por la puerta y que la sonrisa más sincera sale al tenerte cerca. No quería sino decirte que en estos tiempos tan difíciles te siento más mío que a mi misma y más ajeno que la galaxia más lejana. Tan sólo quería que supieras que no hay baile sin tus pies, ni beso sin tus labios, ni cama sin tu cuerpo; y que no hay luna si te marchas, porque tú la llevas dentro.

No quisiera nada más que verte sonreír al leer estas palabras y que hacerte brillar con un solo beso. Pero en tan mal momento llega todo, que derrumba nuestro imperio una y otra vez; y tú y yo no paramos de recontruir lo que las olas se llevan. Yo, desde lejos, espero a que baje la marea para recoger las ruinas de nuestros sueños y guardarlas a buen recaudo para cuando quieras recuperar las caricias de la noche, las sorpresas y los besos que me regalaste cuando el mar estaba tranquilo.

Yo sólo deseo que no me hieras con tu coraza de pinchos y que no te asustes de alguien que te abraza por las noches sabiendo que vistes de dolor para que nadie te pinche el alma.